martes, 19 de febrero de 2013
Consiguen generar la sensación del tacto con un implante cerebral
viernes, 23 de noviembre de 2012
La nariz cuando mientes te delata como a Pinocho
Una nueva supercomputadora en camino
martes, 27 de diciembre de 2011
Propiedades táctiles en el papel

Los científicos japoneses Kohei Tsuji y Akira Wakita, de la Universidad Keio, en Tokio, ha inventado una técnica para incorporar al papel propiedades táctiles. iEl desarrollo no convierte una hoja en una pantalla, pero permite cierta interacción.
Es la primera vez que la tecnología táctil se incorpora al papel. Han creado un método para poder interactuar de forma sencilla con una hoja. De esta forma, al tocar la superficie es posible cambiar el color de una imagen.
Esta técnica implica el uso de una tinta de cristal líquido sensible a la temperatura. Este material, contenido en pequeñas cápsulas en el papel, es capaz de detectar los cambios de electricidad que provocamos al tocar con los dedos.
Por el momento la capacidad táctil que tiene el papel con esta técnica es limitada. Nada comparado a lo que estamos acostumbrados en las pantallas de los más modernos dispositivos. Sin embargo, es un primer paso para añadir interactividad a lo que aparece reflejado en una hoja.
A partir de este desarrollo podría haber nuevos avances que dotaran al papel de una funcionalidad que ahora no tiene, reinventándolo como soporte.
¿Hubo un diluvio universal?

Hace apenas una semana un grupo de investigadores anunció un descubrimiento inaudito. Nada más y nada menos que el Arca de Noé. Se encontraría, según ellos, bajo el hielo del Monte Ararat (Turquía), y consistiría en una nave de cerca de unos 7,5 metros de ancho y 37,5 metros de longitud. Este anuncio, cierto o no, vuelve a poner de relieve la incógnita de si existió realmente el Diluvio Universal. Por extraño que parezca, en esta ocasión religión y ciencia llegan a alcanzar un mínimo punto de encuentro.
La comunidad científica jamás ha dado por verídica la hazaña de Noé ni tampoco que se produjera una lluvia de semejantes proporciones, aunque una amplia parte de ella sí que considera probable una gran inundación en la Antigüedad que diera lugar a la leyenda. Según la NASA, esta pudo tener su origen en un meteorito. Este habría hecho explosión sobre la capa de hielo que cubría Norteamérica, derritiéndolo y causando una serie de tsunamis que hubieran afectado a determinadas partes del globo.
La teoría más compartida ha sido formulada por los geólogos marinos William Ryan y Walter Pitman. Sostienen que el fenómeno se habría producido hace 7.500 años en lo que hoy conocemos como Mar Negro, en aquel tiempo un lago de agua dulce de mucho menor tamaño y habitado en sus orillas. De algún modo, el Mediterráneo se habría abierto paso a través del Estrecho del Bósforo, haciendo crecer el caudal del Mar Negro a un ritmo de entre 15 y 30 centímetros por día.
Basan su teoría en el hallazgo tanto de fósiles de moluscos de agua dulce como salada contemporáneos en un mismo espacio, algo imposible de explicar.
Otras hipótesis señalan como causa probable una intensa actividad sísmica en la zona del Mediterráneo, que hubiese originado igualmente una serie de tsunamis que golpearon la costa con violencia. En cualquier caso, la ciencia, a diferencia de la religión, circunscribe el diluvio a determinadas zonas concretas sin darle jamás el carácter universal.
La posibilidad de que ocurra un fenómeno semejante al que defiende la ciencia no es tan lejana como parece, con la salvedad de que esta vez sí sería general y afectaría a miles de millones de personas. La causa no es otra que el calentamiento global y la fusión de los casquetes polares. La crecida de los océanos podría sumergir en las profundidades marinas a cientos de ciudades en todo el mundo, transformando la civilización tal y como la conocemos.
viernes, 21 de octubre de 2011
Se encuentra agua alrededor de una estrella

Astrónomos han detectado por primera vez grandes cantidades de vapor de agua fría alrededor de los discos de polvo que envuelven una estrella joven, el material que da origen a los planetas. El descubrimiento, sugiere que este sistema solar en pañales esconde una enorme reserva de hielo oculta con la que se podrían llenar miles de veces los océanos de la Tierra. De esta forma, los científicos creen que los planetas cubiertos de agua como la Tierra pueden ser más comunes en el Universo de lo que pensamos y la posibilidad de encontrar vida allá arriba, por lo tanto, aún mayor.
El equipo de astrónomos utilizó el telescopio espacial Herschel para observar TW Hydrae, una estrella de entre 5 y 10 millones de años, a solo 176 años luz de distancia de la Tierra, que se encuentra en la etapa final de su formación. La estrella está rodeada por un disco de polvo y gas que puede condensarse para formar un completo sistema planetario.
Los científicos habían encontrado con anterioridad vapor de agua caliente en discos de formación planetaria cercanos a su estrella central. Pero hasta ahora, la evidencia de grandes cantidades de agua en los límites más fríos del disco nunca había podido demostrarse. Esta detección, que podría suponer una rica fuente de agua para los planetas que se forman en torno a esta joven estrella, es la primera de su clase.
El proceso observado sería similar a los acontecimientos en la evolución de nuestro propio Sistema Solar, donde durante millones de años granos de polvo similares a los hallados junto a TW Hydrae se agruparon para formar cometas.
Muchos científicos defienden que una gran proporción de agua de la Tierra pudo haber llegado en cometas y asteroides cargados de hielo que bombardearon nuestro mundo durante y después de su formación, lo que facilitó la aparición de la vida.
Esta investigación abre nuevos caminos en la comprensión del papel del agua en la discos de formación planetaria y proporciona a los científicos un nuevo campo de pruebas para conocer cómo el agua llegó a nuestro propio planeta.
El fin del mundo llega (otra vez) este viernes 21 de Octubre de 2011

Si se cumplen las predicciones de Harold Camping, un estadounidense autoproclamado profeta que vaticina el fin de los días para esta misma semana (después de haber dicho lo mismo hace justo cinco meses atrás) nos comenta que nos espera un lúgrube futuro este viernes diciendo que «Un gran terremoto sacudirá la tierra. Las tumbas se abrirán y los restos de las personas que murieron como verdaderos creyentes resucitarán e irán al cielo. Los cuerpos de los que no se salvarán serán lanzados sobre estiércol y arena, y sus restos serán comidos por los gusanos y los animales».
El 21 de mayo de 2011, el mundo debería haber acabado, según Camping, que utilizó una emisora de radio para difundir este mensaje durante años. Muchos de sus seguidores le creyeron y, en consecuencia, vendieron sus pertenencias y donaron parte de su dinero a la organización del «profeta».
No era la primera vez que Camping erraba en sus predicciones. Ni la segunda: años atrás también aventuró el gran cataclismo para el 21 de mayo de 1988 y, después, el 6 de septiembre de 1994. Nada sucedió entonces. Sus fechas se basan en cálculos elaborados a partir de la supuesta aparición del diluvio universal, (que ocurrió, según el estadounidense, en el 4990 antes de Cristo). Camping considera que el fin del mundo llegará justo 7.000 años después.La mañana del 22 de mayo, domingo, el sol amaneció como todos los días y los «creyentes» de Harold Camping pidieron la cabeza de su líder. Él había desaparecido con todo el dinero recaudado (80 millones de dólares, según algunas fuentes) y no volvió a la luz pública hasta unos días después, cuando reapareció para indicar que, en realidad, el mundo había finalizado «espiritualmente» y que ya nadie podría salvarse a partir de ese momento, pero que la destrucción «física» llegaría cinco meses después, el 21 de octubre, como explica ampliamente en su página web. A él le cogerá en casa, recuperándose de un derrame cerebral que sufrió en verano y que le ha mantenido apartado de los micrófonos de su emisora.
Harold Camping recibió recientemente el IG Nobel de Matemáticas, una especie de premio humorístico sin ningún valor económico, que ridiculiza cada año los estudios más absurdos en el campo de la ciencia. Fue una distinción compartida con otros cinco profetas que habían aventurado el fin de los días en fechas anteriores. Todos con el mismo resultado de error en sus predicciones. La organización de los conocidos como «premios anti Nobel» les galardonó por ser un ejemplo para el mundo de que «hay que ser cuidadoso a la hora de hacer cálculos matemáticos».
Otro de los premiados por dar este mal ejemplo al contar fue el coreano Lee Jang Rim que también fundó una institución religiosa y predicó a quien quisiera escucharle que la existencia acabaría el 28 de octubre de 1992.
Desafortunadamente para Lee Jang Rim, el mundo no se acabó y, al día siguiente, sus adeptos, muchos de los cuales habían abandonado sus trabajos y a sus familias, le pidieron cuentas. El fundador de la iglesia fue encarcelado inmediatamente y condenado a dos años de cárcel por estafa a pesar de que pidió perdón públicamente por su error en su predicción. Algunas fuentes calcularon que amasó hasta 4 millones de dólares gracias a las donaciones de la gente.
La predicción coreana vino acompañada de un fuerte despliegue de seguridad para evitar suicidios o ejecuciones masivas. Afortunadamente, ninguno acaeció en esa fecha, algo que sí sucedio en Uganda, donde todavía se recuerda el funesto nombre de otra «profeta» errónea, Credonia Mwerinde, también «premiada» recientemente en los IG Nobel.
La «sacerdotisa» fundó su propia secta, la «Restauración de los Diez Mandamientos de Dios» en 1994. La religiosa, que había ejercido antes la prostitución, se aprovechó del analfabetismo reinante en el país africano y de una mezcla de cultos poco ortodoxa para lograr el ascenso de este movimiento religioso extremadamente radical y que adoptaba prácticas ilegales y sumamente sádicas, como la de beber la sangre de bebés previamente sacrificados.
El último acto de esta iglesia fue la reunión en la localidad de Kampala, donde supuestamente tendría lugar una aparición de la Virgen María. Centenares de fanáticos se reunieron en una iglesia para disfrutar de esta experiencia mariana, pero lo que en realidad ocurrió fue una matanza descomunal: los líderes de la secta cerraron puertas y ventanas y rociaron con gasolina y ácido a las más de 500 personas allí congregadas. Luego desaparecieron. Posteriormente se conocieron otras matanzas que elevaron la cifra de asesinados en la secta a más de un millar.
Si el mundo sobrevive a las predicciones de Camping y supera el 21 de octubre, la próxima fecha a tener en cuenta será el 21 de diciembre del año 2012, cuando varias predicciones -entre ellas, la del calendario maya- que el mundo se acabará de algún u otro modo. Las teorías destructivas van desde la explosión de la Luna, de una estrella gigante o la colisión con un meteorito descomunal. O incluso una posible invasión alienígena (en concreto de tres supuestas naves detectadas supuestamente por el SETI que hipotéticamente aterrizarán el año que viene en La Tierra).
Poco antes hay otra posible fecha, el 27 de mayo, cuando el estadounidense Ronald Weiland ha anunciado la venida de Cristo y el fin de los días. Al igual que en el caso de Camping, esta predicción es en realidad un nuevo cálculo del «profeta», que ya aventuró equivocadamente el final de los días en el año 2008.
En cualquier caso, la opinión mayoritaria en el mundo científico es que todos estos augurios están basados en una «pseudociencia» poco creíble y nada fiable. Y como muestra, solo hay que consultar Wikipedia para ver las decenas de fechas del calendario "findelmundistas" que se han vaticinado hasta ahora. Y todavía seguimos aquí.


